¿Por qué necesitamos ser reconocidos?
El ser humano es un ser social que no puede vivir solo, ya que al nacer es totalmente vulnerable e incapaz de sobrevivir por sí mismo. Ya de adulto sí puede vivir solo, pero generalmente casi nunca lo hace de forma permanente, es decir, que podemos vivir totalmente aislados en determinados momentos, pero esto nos vuelve locos. No hace falta que luego vivamos con humanos, podemos vivir con animales, o con la televisión o conectado a internet, o con visitas esporádicas, pero nunca de forma aislada de forma permanente hasta morir.
Así pues, como somos seres sociales, necesitamos ser queridos y amados, aunque no siempre lo conseguimos, ya que esto no depende de nosotros, sino de los demás, que pueden querernos u odiarnos, nos merezcamos su odio o su amor, o no.
Otra cosa distinta es querer llamar la atención, que no tiene nada que ver con la necesidad de ser querido, sino más bien como ser tomado en cuenta y valorado, lo que es distinto y tiene más relación con la otra necesidad de ser reconocido. Y es que al vivir en sociedad, aunque no nos guste, hay una jerarquía, que tiene diferentes vertientes según se trate de la raza, creencias, género, clase social, casta, dinero, inteligencia, trabajos o tareas de mayor o menor prestigio, etc.
La gente que requiere reconocimiento y atención, lo que suele suceder es que carecen de valor, pues nadie cuenta con ellos y nadie les valora. Si la familia, o la sociedad en general les valorasen y se lo hiciesen saber escuchándoles y tomándoles en cuenta, entonces no tendrían carencia de este tipo. Pero el problema está en ¿Cómo hacer que la familia, la escuela, en el trabajo y la sociedad en general les valore? Y claro, esto depende de cada caso: el que es relativamente más fácil es el de la profesión, pues implica estudiar y realizar un esfuerzo durante un tiempo (meses o años) para conseguir un título que da la acreditación necesaria para ser valorado con la titulación adquirida. En la mayoría de los otros casos es mucho más complicado ser reconocido, valorado, y ni mucho menos querido u odiado
Así pues, como somos seres sociales, necesitamos ser queridos y amados, aunque no siempre lo conseguimos, ya que esto no depende de nosotros, sino de los demás, que pueden querernos u odiarnos, nos merezcamos su odio o su amor, o no.
Otra cosa distinta es querer llamar la atención, que no tiene nada que ver con la necesidad de ser querido, sino más bien como ser tomado en cuenta y valorado, lo que es distinto y tiene más relación con la otra necesidad de ser reconocido. Y es que al vivir en sociedad, aunque no nos guste, hay una jerarquía, que tiene diferentes vertientes según se trate de la raza, creencias, género, clase social, casta, dinero, inteligencia, trabajos o tareas de mayor o menor prestigio, etc.
La gente que requiere reconocimiento y atención, lo que suele suceder es que carecen de valor, pues nadie cuenta con ellos y nadie les valora. Si la familia, o la sociedad en general les valorasen y se lo hiciesen saber escuchándoles y tomándoles en cuenta, entonces no tendrían carencia de este tipo. Pero el problema está en ¿Cómo hacer que la familia, la escuela, en el trabajo y la sociedad en general les valore? Y claro, esto depende de cada caso: el que es relativamente más fácil es el de la profesión, pues implica estudiar y realizar un esfuerzo durante un tiempo (meses o años) para conseguir un título que da la acreditación necesaria para ser valorado con la titulación adquirida. En la mayoría de los otros casos es mucho más complicado ser reconocido, valorado, y ni mucho menos querido u odiado


